Muy buenos días, queridos compañeros de la Asociación Nacional
Veteranos Mili Sáhara.
Hoy, al comenzar este domingo, es inevitable que la memoria viaje a aquellos años de nuestra mili en el Sáhara. Fueron tiempos duros, de calor, arena y sacrificio, pero también de amistad sincera, compañerismo y lealtad. Vivencias que quedaron grabadas para siempre y que, con el paso de los años, han hecho aún más fuerte el vínculo que nos une.
La vida nos llevó por caminos diferentes, pero cada vez que nos reencontramos o compartimos unas palabras, parece que el tiempo se detiene y volvemos a ser aquellos jóvenes que aprendieron a apoyarse unos a otros en cualquier circunstancia.
Que este domingo os traiga serenidad, buenos recuerdos y el cariño de los vuestros. Y que la semana que comienza llegue cargada de salud, alegría y esperanza.
Un fuerte abrazo para todos. Con el orgullo de haber compartido aquella etapa de nuestras vidas... ¡siempre compañeros, siempre hermanos!
