Pues estando pensando la huida, resulta que oigo pasos, puse atención y veo a un Furri que le decía a un tal Mañe, tu como especialista en coger lagartos saltadores, tienes que coger a ese peligroso espía-lagarto; en oyendo esto cambio de táctica y me convierto en fenec. Atravieso la Saguia que estaba plagada de minas marcas Margarita y Catalina pero como hacia tanto calor se desactivaron, estaban tan secas que ya no soltaban su pestífero olor por lo que fue fácil pasarlas, me desvié por el Uad el Jat y llegue al oasis el Messeied, allí repuse fuerzas con sus dátiles y llegue sin novedad al Aaiun. Toda la ciudad estaba en alerta, había patrullas por aquí y por allá. En esto oí el cornetín de Artilleros con sus bombas van. Todas las piezas de artillería preparadas, parecía que estaban esperando a un peligroso enemigo por lo que pensé que debía ser muy peligroso pasar. Así que invoque a Eolo el cual me convirtió en Siroco, pero era tan grandes las fuerzas que tenia que atravesar, que también me mando a mi hermano Simún. Era tanta la fuerza que llevábamos que los obuses y mísiles los desviamos, cayendo desplomados sobre ellos, las dunas se movían de aquí para allá Atravesamos el Aaiun a toda marcha tan fuerte íbamos que nos dejamos atrás el Bir.1 y Cabeza Playa. Fuimos a parar tras un fuerte tortazo con el Roque Nublo de Gran Canarias. Mareados y sin fuerzas bajamos al Puerto de Mogan, comimos Papas arrugas con mojo picón, nos fuimos a las Palmas por las curvas, en Agaete y comimos sus sabrosas sardinas. Llegamos a las Palmas y estaba en alerta todo el cuartel de la Mata, como ya no teniamos tantas fuerza pues eramos dos vientecillos de nada, despedí a Simuncito y yo al ver llegar a los de la Mata me puse a correr a toda velocidad y me escondí detras de un drago. En esto invoque a Neptuno el cual me convirtió en tiburón me tiré a la mar océano y me fui para la península. Continuara... :rolleyes: 🙂 :confused: 😀 🙂
Y has olvidado una cosa amigo Julio, para ir a la peninsula aunque sea convertido en tibur?n , no sabe que mis barcos estan por todo el Atlantico y aunque sea convertido en una gamba sera detectado, ???vamos que no se escaquea ni protegido por todos los dioeses !!!
Llegue a las playas de C?diz, (despu?s de una penosa traves?a pues estaba en alerta toda la Marina al mando de su Gran Almirante Fernando del Toro.) En esto oigo un pelot?n que estaba patrullando y vigilando por si alguien cog?a coquinas, me quede atento escuchando a un cabo que dec?an que era de Jerez , al cual o? marcar el paso a su pelot?n de esta manera: Uno, ?... Uno, ?... ?.., ?..., ?... Oool? (dando el pelot?n un saltito cuando dec?a Ool?). Luego le mand? a un tal Asperino, vigila atento que nadie coja coquinas ni camarones ni chanquetes pues est?n en peligro de extinci?n, pues yo soy el rey de la Coquina y si veis al peligroso esp?a de Uad Zeluan no lo dej?is escapar. Visto lo cual al no poder coger coquinas con lo que a m? me gustan, me vest? de mujer, el cual Cabo al verme se enamoro de m?, y me dio todas las coquinas que quisiera, me dio hasta jam?n de Jabugo pata negra de lo mejor, regado todo ello con los ricos caldos de Jerez, pero cuando me quiso hacer el amor, grite con todas mis fuerzas ???Bandera!!! y se le qued? tie..., Uff perd?n, que lapsus, pero que iba a decir. Mis queridos lectores quiero decir que se quedo tan firme, tan tieso, tan tenso, como el palo de la bandera, a la cual saludaba solemnemente. En esto me dije tate, esta es la ocasi?n, es hora de escapar y me eche de nuevo a la mar.
AL QUE VUELVE A PASAR POR AQUI Ahora si que la has arreglado huyendo del "palo" de la bandera y de las playas de C?diz, meti?ndote de nuevo en el Mar Tenebroso, con vientos alisios que ya sabes hacia donde te empujan. Pronto tendr?s que hacer frente a la poderosa armada del Almirante Fernando del Toro, quien "con diez ca?ones por banda,viento en popa a toda vela, no corta el mar, sino vuela, un velero bergant?n: bajel pirata que llaman, por su bravura el Temido, en todo mar conocido del uno al otro conf?n" te conducir? atado a la proa del "Temido" hasta Cabeza Playa, de donde no ten?as que haber salido, si no es con los 40 d?as oficiales de permiso en la Pen?nsula. Cuando la armada del Almirante Fernando del Toro se aproxime a tierra, ser?s descargado como fardos de ropa vieja en unos destartalados anfibios que te llevar?n a la playa. En ella te esperar? la formaci?n con los reclutas de tu provincia de Madrid. Pero de Madrid no ir?s al cielo, sino a la arena, aunque sin cortar orejas ni rabos. Eso s?, correr?s por la arena del ruedo con el "chopo" hasta que te hartes. Pitadas y m?s pitadas no ser?n debidas a una gran faena torera por tu parte, sino a lo que te espera d?a tras d?a. Estar?s permanentemente con el deseo de que llegue la hora del cacao y la ensaimada, para poder descansar en una confortable litera, si los servicios que merecidamenete tendr?s que cumplir te lo permiten. Descansa soldado, descansa. El descanso del fatigado soldado es muy parecido al sue?o de un ni?o. Son tan buenos cuando est?n dormidos... Nos debemos felicitar todos los compa?eros que hemos participado en esta arriesgada misi?n. Ya veremos las condecoraciones que nos dan. Y si no, pues nos vamos a la cantina a acabar con el agua tontona y a cantar "Las Corsarias" Un abrazo, Julio Mu?oz
Pero las tenebrosas previsiones del Comandante Julio Cesar no se cumplieron, tenia que realizar una peligrosa misi?n y nadando, nadando como si nada llegue a Galicia; entr? por el Grove, ya no hab?a mucho chapapote, pero no vi mejillones ni percebes ni centollos ni gaitas. Lo hab?an confiscado todo, mire al cielo y vi a un paraca asirocao, que estaba vigilante; el cual dec?a ?este esp?a-lagarto-fenec-siroco-tibur?n y mujer no pasara por aqu?, lo tengo preparado y bien preparado?, cuando me divisa se tira del paraca?das y de repente se echa manos a los ri?onci?os y empieza a quejarse lastimosamente, lo cogen al aire sus compa?eros y se lo llevan al hospital. Ante todo esto como no soy rencoroso le mando un poqui?o de ?siroqui?o? y ?Oh milagro! enseguida empez? a sentirse mejor. Cuando se restableci?, yo ya me hab?a zampado un lac?n con grelos y estaba en Zamora durmiendo arropado con una manta en la ribera del Duero.
Al que pasa y se va Te pareces al guadiana que aparece y desaparece sin dejar rastro pero como as vuelto ha tirarte al mar ten cuidado no sea que alguna corriente te lleve ha mi playa particular alli he dejado de guardia mi camello garguillo para cuando aparezca atraparte UN SALUDO maximo Lulio
Uff cuanto peligro, ahora el M?ximo Julio Escipi?n "El Africano" me persigue, menos mal que ya estoy en Segovia, planeando mi entrada en Madrid.