Gracias a José Luis Brugal Zopeque por su relato, “Recuerdos de BIR NZARAN”. Nuevamente, como al leer otros relatos de compañeros, nos refrescan nuestros recuerdos y mucho más que eso, nos hacen revivir los sentimientos que experimentamos durante nuestro servicio militar. Con muy ligeras diferencias, según año o destino, siempre salen a relucir esos recuerdos y esas sensaciones que, para nosotros, son imborrables. Las fuentes históricas pueden ser muchas, pero el valor de esos relatos, de testigos presenciales y de primera mano, es enorme. Junto a la enorme colección de fotografías son, posiblemente, nuestra mayor aportación al conocimiento, en el futuro, de aquel territorio que se llamó Africa Occidental Española. Saludos, Román
Tambi?n doy las gracias s Jos? Lu?s Zopeque,por su relato. Las mismas sensaciones de sentir miedo en las guardias creo que esta en la mente de muchos compa?eros. Yo hice unas cincuenta guardias pegado al muro como tu dices,mas las no hice por que las pagu? por unas treinta pesetas cada una.Si ?ramos unos diez o doce en el Dto, tenia que ser asi, los soldados nativos no hac?an guadias por la noche. Lo mas triste es que cuando ven?an los que sal?an de patrulla les esperaba una guardia sin descansar, teniamos unas tensiones tremendas. Recuerdo un compa?ero que no queria salir a la guardia por que estaba reventado , se le dijo lo que habia , cogio una botella y la estampo contra la pared afortunadamente. Lo que si habia que hacer un homenaje a los perros que nos acompa?aban en esas noches , ellos hacian guardias todas la noches y se ganaban la comidad. Asi fue y asi lo cuento. PT-65 Daora
hola compa?eros mi primera guardia pudo ser dramatica os contare despues de unas semanas de estar en el cuartel de nomadas del aaiun me ponen de guardia de noche fuera del cuartel abajo en la sagia bajando por un sendero de unos doscientos metros mas ho menos donde habia el corral de camellos y yo tenia estar al tanto y abarracarlos si se levantavan y esto se hacia con una vara dandoles en la cabeza y era la primera vez que estava entre camellos y de pronto ha unos 70 metros bajando por una pendiente y en setido cotrario al cuartel veo la silueta de nativo que se acercaba todo esto en la oscuridad entonces me puse detras de unas palmeras vi que saltava la valla de alambre de espino de un poco mas de medio matro de altura yo detras de la palmera espere que se acercara yo con el cetme preparado y cuando estaba ha cinco metros arme con todo el ruido de soltar de golpe el cerrojo y di el alto yo estava ya dispuesto ha disparar y estonces el hombre asustado enpezo ha decir jai no dipares entonces le dije que se acercara yo apuntandole y me dijo que venia ha traer la ce na aun compa?ero saharaui que luego supimos que otras veces las guardias del corral las acian ellos pero este dia alguien se colunpio sino paso nada fue un milagro saludos