Hablando de comida de los cuarteles, no quiero olvidarme, sería de mal agradecido, las suculentas totillas de papas y perejil que cuando llegaba de patrulla me invitaba mi paisana "La Chenchi", jamás me dejó pagarlas, me ayudó muchísimo en ese aspecto. Años después y ya casado con Belén, paseando con nuestro primer hijo Javier por la calle El Pilar de Santa Cruz, nos cruzamos cara a cara con una mujer, ella me miró y yo me quedé por un momento parado, miré hacia atrás y le dije, ¿tu eres Chenchi?, era ella, nos dimos un abrazo inmenso y estuvimos en una cafetería hablando y recordando aquellos momentos. Siempre le hablé a Belén de ella y de lo que me había ayudado su agradecimiento fue enorme. No nos quiso decir donde vivía, jamás he sabido nada mas de ella, pero de la misma forma jamás la he olvidado. Gracias Chenchi, gracias paisana, gracias amiga mía......., un beso muy fuerte para tí El Loco de Smara
que bonito diego,si se?or,son momentos muy agradables y emotivos.yo tambien tengo mucho que agradecer a compa?eros que jamas olvidar?.est?n en mi recuerdo como el primer dia.un saludo.
Me imagino Diego,que no habr?s olvidado el sabor de aquellos suculentos manjares, y en aquellos lugares,que solamente tenemos ,el privilegio de haberlos conocido todos los que estubimos all?. un fuerte abrazo ,y que a esta Sra. "la Txentxi" ,la tenga Dios junto a ella. saludos cordiales de un marinero del desierto.