SOBRE LA ESTANCIA EN EL BIR (y contestación al compañero Francisco Vera) Efectivamente compañero Vera, las madrugadas en el BIR, eran extremadamente húmedas y todos aparecíamos con la ropa empapada. Creo que era a partir de las nueve o nueve y media de la mañana, cuando la niebla desaparecía por completo y entonces el uniforme empezaba a secarse, pero cuando llegaba ese momento, ya llevábamos adherida al cuerpo la arena que había levantado el viento. Sobre las chilabas manteras que comentas, recuerdo vagamente haberlas visto. Y sobre los bañadores, los recuerdo de tela azul oscuro y uno de ellos, fue la primera prenda de las varias que me "volaron" aquellos días. El "vuelo" sucedió durante la ducha, y realmente no recuerdo cómo subsané aquello, supongo que echaría mano de la toalla, para subsanar el problema. Otro recuerdo del BIR era el lavadero. Cuando actualmente vemos alguna antigua foto lavando ropa militar, nos da la sensación de que por esos antiguos grifos que vemos, manaba siempre agua, cuando realmente no era así, y solo era de cuando en cuando. Mi primer lavado de ropa lo hice tras recorrer unas seis o siete pilas llenas de agua, que por supuesto estaban todas taponadas, para que el agua no se fuera. En cada una de ellas, ya habrían lavado su ropa unos cinco o seis compañeros, y en el fondo de alguna de ellas había cieno. Así de esa forma, me tocó decidir de entre todas aquellas pilas, en cuál de ellas me atrevía a ponerme lavar.
Saludos Mariano y a todos los Que esten
Un abrazo Vicente. Me alegro mucho de saludarte, y que tengas un buen fin de semana.