Mi opinión personal sobre el secuestro de los cooperantes españoles e italianos en Tinduf, y su actual liberación, es que en realidad todo se trata de un burdo montaje, en el que se ha utilizado a los propios cooperantes sin estos saberlo. Posiblemente también se haya manipulado a algún pobre individuo de la zona, a través de terceros y tergiversando los intereses finales. Los servicios secretos franceses son especialistas en este tipo de historias surrealistas, donde la culpa se reparte en varios frentes, para finalmente difuminarse, y sin embargo el beneficiario final de todo ello, queda a salvo de las miradas, y de la atención de las personas. Es ridículo y vergonzoso imaginar un interés terrorista, en dañar la supervivencia de unas pobres gentes refugiadas en los campamentos de Tinduf, donde lo único que existe es una absoluta carencia de todo. Tanto el mencionado secuestro, como la actual amenaza de atentado, a los únicos que hace auténtico y verdadero daño, es al propio pueblo saharaui y a nadie más. En realidad nos encontramos ante una estratagema planificada milímetro a milímetro, para terminar de asfixiar al pueblo saharaui. Muy posiblemente detrás de todo ello, haya una exigencia del propio gobierno marroquí, e incluso francés, como contraprestación a otros intereses económicos o políticos, ocultos de momento.
Completamente de acuerdo; siempre hay intereses, para acuerdos mutuos