EL LADO BUENO Y EL MALO DE MI "MILI" De mi estancia en el BIR nº 1, 1ª Cía. de enero a abril 1970, no puedo contar nada bueno: Cuando íbamos al baño higiénico, los que formaban los primeros al ir, al venir, eran los últimos, y por lo menos un par de las filas últimas se quedaban sin pan para comer y cenar (Al venir del baño es cuando nos daban el pan)¿Qué pasaba con el pan que faltaba....? Si rompías o te quitaban el vaso, no podías beber en el comedor, salvo que te dejaran uno algún compañero. Si bebías por la jarra metálica, había un Teniente muy jóven que como te viera te hacía beber la jarra entera. Si eras de los últimos en comprar el bocadillo en la cantina y llegabas justo a formar, tenías que dejar "abandonado" el bocadillo en el suelo sin comértelo a pesar del hambre, e incorporarte a la fila. Vi a un oficial pisarle los pies a un recluta, que al llevar sus "nailas" empezó a sangrar..... Durante los tres meses de campamento tuve por sábana una pancarta ..... Sin embargo, todo cambio radicalmente al ir a Artillería del Aaiún, que estaba al mando del Tte. Coronel Duyos Gonález, una excelente persona, no puedo contar nada negativo del tiempo que permanecí allí, sino todo lo contrario, había un ambiente de convivencia muy bueno entre tropa, suboficiales, oficiales y mando, Saludos saharianos a todos.
Un poco exagerado todo,pensamos muchos que estuvimos en el Bir
Antonio Salguero, en el apartado de "reflexiones sobre nosotros mismos" del Foro, hago un comentario en defensa de lo que explicas. Y en el de "recuerdos Imborrables" una an?cdota de sufrimiento f?sico en el BIR. Nada grave, pero no se la deseo a nadie.
No tan exagerado lo que cuenta Antonio Salguero,muchos de los que estuvimos en el Bir podr?amos contar hechos parecidos. Un saludo. Juan Luis Jim?nez.