Después de estar perdido entre las dunas, buscando al lagarto Juanchu por la oquedades de la sahia, aparezco de nuevo, pues por aquellos lugares no hay nadie que resista el insufrible calor, pues hasta los hierros de las literas se funden. Y aqui estoy de nuevo vivo y sudoroso. Saludos a todos los compañeros que dejé colgados; pero mi obsesión era el dichoso lagarto pues unas veces se iba a Smara otra al Aaiun y a veces se me escurría y me lo encotraba en Villacisneros y en el Argub, al final nos hicimos amigos e hicimos un pacto de caballeros, por lo que firmamos la paz, el se quedo con todo el territorio sahariano y yo me vine para aca a pasar este estío, pues aunque hace calor no es comparable con el de allá.
Joaquin, hasta cuando estaras por estos lares? espero que de vez en cuando acudas cuando se llame a los madro?eros para cualquier evento. Si desapareces de nuevo la P.M. te buscara hasta en las alcantarillas y te vas a enterar. Un abrazo. "El Almirante"
Pero, perooo mi almirante del barquito que todo lo ve, no se ponga asi conmigo, yo desapareci por culpa del lagarto, ese ese tiene la culpa. Ya que estoy liberado de el y de su terrible influencia, queria saludar al admirable caballero de la estrella y de la media luna, que tal como el admirable Amadis de Gaula, recorre las arenas del desierto en su famelico siroquin, desfaciendo entuertos buscando la justicia de los desamparados de este mundo, ojala encuentre a Juanchu, el malandrin del desierto y lo tenga encerrado por un tiempo o por dos, que es muy grande su maldad, y mientras el domine las arenas doradas donde anta?o estubo la Atlantida, no habra paz en este mundo.