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            <title>
									Relatos - La Mili en el Sáhara Foro				            </title>
            <link>https://lamilienelsahara.net/community/relatos</link>
            <description>La Mili en el Sáhara General</description>
            <language>es</language>
            <lastBuildDate>Mon, 04 May 2026 16:41:32 +0000</lastBuildDate>
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                        <title>PAQUILLO ( Paisano del Lugar y luego de Malaga)</title>
                        <link>https://lamilienelsahara.net/community/relatos/paquillo-paisano-del-lugar-y-luego-de-malaga</link>
                        <pubDate>Sat, 22 Aug 2020 08:17:09 +0000</pubDate>
                        <description><![CDATA[De acuerdo a los datos de mi Relato , pido por favor me ayudeis a buscarlo porque se lo merece.]]></description>
                        <content:encoded><![CDATA[<br>De acuerdo a los datos de mi Relato , pido por favor me ayudeis a buscarlo porque se lo merece.]]></content:encoded>
						                            <category domain="https://lamilienelsahara.net/community/relatos">Relatos</category>                        <dc:creator>santiago barreche sanchez</dc:creator>
                        <guid isPermaLink="true">https://lamilienelsahara.net/community/relatos/paquillo-paisano-del-lugar-y-luego-de-malaga</guid>
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                        <title>ANÉCDOTA &quot;CATETOIDE&quot;</title>
                        <link>https://lamilienelsahara.net/community/relatos/anecdota-catetoide</link>
                        <pubDate>Mon, 03 Aug 2020 04:57:39 +0000</pubDate>
                        <description><![CDATA[El compañero Santiago Barreche Sánchez nos envía la siguiente anécdota para que la publiquemos en su nombreANÉCDOTA CATETOIDE Ya estaban todos mis compañeros mascando el polvo de las Estepas...]]></description>
                        <content:encoded><![CDATA[El compañero Santiago Barreche Sánchez nos envía la siguiente anécdota para que la publiquemos en su nombre<br><br><I>ANÉCDOTA CATETOIDE<br> Ya estaban todos mis compañeros mascando el polvo de las Estepas Saharianas . Y yo no<br>tenia ni puta idea de donde estaba eso.<br>Yo llevaba hasta esta fecha, varios meses antes , alegando una enfermedad - cronica de<br>pulmon , en el Hospital Militar de la Vitoria , para librarme como tantos que alli estabamos.<br>Alli habia reclutas con pies planos y con otras dolencias superfluas ; pero todos , sin radiografias<br>ni leche en vinagre . ¡¡ A jierro !!! .<br>La cosa va , porque estando ya mi Reemplazo pegando barrigazos y subiendo a los Alpes de<br>las Dunas , yo estaba en cuestion de una semana , con el Pasaporte al Aaiun ( a gastos pagaos)<br>El drama empieza cuando una familia gitana vecina mia del Lugar y vecina mia en Malaga,<br>(ella en la relenga y yo detras del Flex ) tenian un hijo llamado Paco ( Paquillo ) que era de mi<br>Reemplazo y por tanto ya estaba en destino marcando el paso.<br>La citada madre ( me acuerdo y me da vergúenza ) me dijo que si le podia llevar 1.ooo pts. a<br>su Paco.<br> Pues claro...<br> Y me dió un billete verde de 1.000 pts.<br> Pues bien . Nos despedimos y ella con lagrimas en sus ojos como consuelo por recordarse a<br>su Paquillo.<br> Y antes de partir en Iberia , yo muy"" inteligente-bastardo-cabroncete , me entretuve en<br>gastarme las 1.000 pts en tabaco rubio , pensando que en aquellos parajes solo habria tiendas<br>de Campaña y Jaimas ( porque como no habia Internet no me pude informar con mas detalles)<br><br>Pensando en mi amigo Paquillo y el favor que le hacia y se iba a alegrar por "el detalle" tan<br>amigacho de su paisano Santiago.<br> Asi que llevaba el macuto , primero lleno de tabaco y encima el vestuario de " vacaciones ".<br> Una vez que llego al Aaiun en la Estafeta me acerco ( no sé si fue en un taxi-moruno ) a ver a<br>mi amigo Paco .<br>Una vez lo encuentro , nos dimos abrazos besos apretujones. Y ya serenados me pregunta por<br>la tela marinera , y abro el zurron y le suelto las bolsas de Wiston , Camel , Graven A etc.<br> Y cuando vio aquello se quedó pasmao y yo no lo entendia.<br> Seguro que vds. tambien <br>Y esta fue la curiosa-estupidez que hice a mi mejor amigo Paquillo el Gitano. Quiero comunicaros , como acepto mi error , que cuando iba al.Aaiun , me pasaba por la<br>Residencia de Oficiales en el Centro , donde era el Maestro Cocina ; y aparte de nuestro rato de<br>cachondeo , me ponia de comer mejor que a ningun General del Sahara.<br><br>Saludos<br>Santiago Barreche Sánchez<br>Socio nº 466</I>]]></content:encoded>
						                            <category domain="https://lamilienelsahara.net/community/relatos">Relatos</category>                        <dc:creator>A.N.V.M.Sh</dc:creator>
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                    </item>
				                    <item>
                        <title>Los detalles que la memoria guarda</title>
                        <link>https://lamilienelsahara.net/community/relatos/los-detalles-que-la-memoria-guarda</link>
                        <pubDate>Mon, 23 Jul 2018 13:47:43 +0000</pubDate>
                        <description><![CDATA[Hace varios días llamé por TLF a mi Sargento en el 2º Escalón del Batallón de Automóviles Sr. Celestino Peñalver Campos ( el cual ya hacia mucho tiempo que lo conseguí , pero me daba apuro l...]]></description>
                        <content:encoded><![CDATA[Hace varios días llamé por TLF a mi Sargento en el 2º Escalón del Batallón de Automóviles Sr. Celestino Peñalver Campos ( el cual ya hacia mucho tiempo que lo conseguí , pero me daba apuro llamarlo ) <br>Le digo, buenas tardes mi Sargento mi nombre es Juan Serra y en el año 1975 estaba destinado en el 2º Escalón en la sección de Baterías ( parte eléctrica ) en donde estaba bajo sus ordenes , el me comento , perdone pero no me acuerdo de usted , piense que pasaron muchos Soldados por el 2º Escalón y la memoria ya me flojea , lo que tengo grabado en mi memoria " comento " fue la Noche Buena del 75 en el 2º escalón avía uno Gallego uno de Plasencia y un Catalán que pillamos una cogorza de campeonato y llorona , yo le conteste , mi Sargento el Gallego se llama Suso Figueiras , el de Plasencia es , Rufino Bartolomé y el Catalán era yo , le dio mucha alegría el volver a recordar este detalle . También le comente , se acuerda usted que se presento en el Cuartel mi madre y mi novia y usted me dio permiso para ausentarme durante el día toda semana y que me pregunto donde se hospedaban , le dije , Pues en el Parador Nacional y usted me comento " pasado mañana salgo unos días para las Palmas y me dejo las llaves de su casa . Para mi fue una gran persona y juraría que para la mayoría del 2º Escalón también . Fue una larga y tendida conversación <br><br><br>Saludos para todos <br><br>Joan Serra ( Batallón de Automóviles del Aaiun 75/76]]></content:encoded>
						                            <category domain="https://lamilienelsahara.net/community/relatos">Relatos</category>                        <dc:creator>joan serra congost</dc:creator>
                        <guid isPermaLink="true">https://lamilienelsahara.net/community/relatos/los-detalles-que-la-memoria-guarda</guid>
                    </item>
				                    <item>
                        <title>Una visita absurda e inconsecuente.</title>
                        <link>https://lamilienelsahara.net/community/relatos/una-visita-absurda-e-inconsecuente</link>
                        <pubDate>Thu, 19 Nov 2015 15:47:28 +0000</pubDate>
                        <description><![CDATA[Esta es la realidad, que hay detrás de estas dos fotos, tomadas en El Aaiún el 2 de Noviembre de 1.975 en el Cuartel de Sidi  Buya, acuartelamiento del Insigne Tercio D. Juan de Austria. Ter...]]></description>
                        <content:encoded><![CDATA[Esta es la realidad, que hay detrás de estas dos fotos, tomadas en El Aaiún el 2 de Noviembre de 1.975 en el Cuartel de Sidi  Buya, acuartelamiento del Insigne Tercio D. Juan de Austria. Tercero de la Legión. Las fechas son exactas, no hay error alguno.<br>                 <br>                    En el Aaiún a nivel de tropa, absolutamente nadie nos enteramos de esta visita, y dudo muchísimo que los propios legionarios la supieran con anterioridad al acto de la misma. <br>                           <br>                    El hecho de que no se nos informara absolutamente de nada, es lo que hacía  que los rumores en El Aaiún  corriesen  como la pólvora, y éste rumor no hubiera pasado desapercibido bajo ningún concepto y muchísimo  menos entre nosotros.<br><br>                     La observación diaria, y sobre todo la perspectiva del tiempo me hacen comprender, que en aquellos días y situación,  los propios mandos ignoraban siquiera, cuál sería el cometido del día siguiente. <br>                              <br>                    Otra cosa muy distinta es que por los formalismos de discreción obligada,  entonces  y hoy día,  no hablen de   esta cuestión, o simplemente la desvíen hacia otras cosas. <br>                                 <br>                  La realidad es que las Órdenes del día, se leían en retreta, y esta visita jamás se mencionó, ni antes ni después, ni nunca.  A pesar del bombo y platillo, que ha querido dársele a nivel nacional, y que el tiempo ha demostrado que fue una parafernalia  absurda, inconsecuente  e improvisada.<br><br>                              La forma en que los mandos fueron informados y asistieron al aeropuerto, desfile en el Cuartel del Tercio y recepción del casino de oficiales la ignoro, y también supongo que nadie la contará, por los formalismos que he mencionado arriba. <br><br>                           Yo me enteré al día siguiente 3 de Noviembre de 1.975, de regreso al cuartel, cuando por casualidad vi tirado en el suelo de la calle, el periódico que se editaba en El Aaiún, explicando la visita. <br>                            <br>                           Mis compañeros no se enteraron ninguno, ni tampoco creo que les importase nada, sus preocupaciones eran otras, muchísimo más importantes.<br>                            Como las fotos son evidentes, sobran las palabras.<br><br> <br><a href="http://i68.tinypic.com/2weku1y.jpg"><img src="http://i68.tinypic.com/2weku1y.jpg"></a><br><a href="http://i63.tinypic.com/vyr2wk.jpg"><img src="http://i63.tinypic.com/vyr2wk.jpg"></a>]]></content:encoded>
						                            <category domain="https://lamilienelsahara.net/community/relatos">Relatos</category>                        <dc:creator>Mariano Moya</dc:creator>
                        <guid isPermaLink="true">https://lamilienelsahara.net/community/relatos/una-visita-absurda-e-inconsecuente</guid>
                    </item>
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                        <title>El Aeropuerto de El Aaiún en Noviembre de 1.975</title>
                        <link>https://lamilienelsahara.net/community/relatos/el-aeropuerto-de-el-aaiun-en-noviembre-de-1-975</link>
                        <pubDate>Wed, 18 Nov 2015 22:04:46 +0000</pubDate>
                        <description><![CDATA[El aeropuerto de El Aaiún durante estas fechas de hace 40 años, estaba custodiado por los compañeros de la 11 Compañía Paracaidista.                            Había  colocados sacos terrero...]]></description>
                        <content:encoded><![CDATA[<br>                            El aeropuerto de El Aaiún durante estas fechas de hace 40 años, estaba custodiado por los compañeros de la 11 Compañía Paracaidista. <br>                           Había  colocados sacos terreros en todo su perímetro, ya que éste era el punto principal a proteger de toda la capital. <br>                    <br>                             En el interior del aeropuerto  había un antiguo hangar que hacía las veces de almacén,  en el cual se habían guardado  una serie de efectos, desembarcados en vuelos nocturnos y  que nadie pudo ver almacenarse, al ser ordenado en el momento oportuno, cierto distanciamiento de todos los centinelas. <br>                          El acceso a este hangar estaba estrictamente prohibido a todo el personal, incluyendo a los propios centinelas de la 11 Compañía Paracaidista que lo custodiaban. <br>                <br>                             Pero había algo extraño en todo aquello, porque las medidas de seguridad, no eran las apropiadas, en el supuesto de tratarse de un polvorín, o de almacén que tuviera productos peligrosos o armamento a custodiar, ni tampoco las dos puertas de entrada, aún estando cerradas, su acceso tampoco era imposible.<br>                       <br>                        Una noche un compañero de mi curso paracaidista, intrigado por tanto misterio, y por todas las contraindicaciones que existían en aquella  extraña custodia, decidió abrir las dos puertas y entrar.<br>                             <br>                                 Lo que vio allí le causó tal impacto e  impresión que lo ha recordado durante toda su vida, hasta el día de hoy.<br>                              <br>                             Eran ataúdes, cientos y cientos de ataúdes, vacíos por supuesto, pero preparados para cualquier incidencia que se produjese.]]></content:encoded>
						                            <category domain="https://lamilienelsahara.net/community/relatos">Relatos</category>                        <dc:creator>Mariano Moya</dc:creator>
                        <guid isPermaLink="true">https://lamilienelsahara.net/community/relatos/el-aeropuerto-de-el-aaiun-en-noviembre-de-1-975</guid>
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				                    <item>
                        <title>Asi llegue al Sahara 1969/70</title>
                        <link>https://lamilienelsahara.net/community/relatos/asi-llegue-al-sahara-1969-70</link>
                        <pubDate>Wed, 16 Sep 2015 06:18:11 +0000</pubDate>
                        <description><![CDATA[ASI LLEGUE AL SAHARA SEPTIEMBRE 1.969Salí de mi ciudad natal (Linares) en compañía de mi padre, mi cuñado Pedro y mi primo Pepe el día 20 de Septiembre en autobús camino de la capital (Jaén)...]]></description>
                        <content:encoded><![CDATA[ASI LLEGUE AL SAHARA SEPTIEMBRE 1.969<br>Salí de mi ciudad natal (Linares) en compañía de mi padre, mi cuñado Pedro y mi primo Pepe el día 20 de Septiembre en autobús camino de la capital (Jaén), me presente en la caja de reclutas esperando pasar el reconocimiento médico. Dado por bueno me entregan saco petate, marmita, cantimplora, paquete de cubiertos, bolsa de aseo y una manta;  después día libre. Allí nos despedimos y nos volvimos a encontrar al cabo de más de 14 meses. <br><br>El día 21 a las 8.00 de la mañana en la estación del ferrocarril tras pasar lista me entrega el avituallamiento compuesto de un chusco, dos huevos duros una onza de chocolate (Matías López) y una naranja, para el viaje.<br><br>Al cargo de un sargento de Ingenieros comenzamos viaje camino de Cádiz, parando en todas las estaciones recogiendo a mas compañeros que también estaban destinados para ir al Sahara.<br>El viaje a Cádiz lo pase mal ya que ese mismo día y el mismo mes se cumplía el 3º aniversario de la muerte de mi madre, con su recuerdo y con la esperanza de volver pronto marche a Cádiz.<br><br>Llegamos a Cádiz sobre las 20 horas, al cuartel de Artillería, despojados de la ropa del viaje y en bañador pasamos por la ducha entrada y salida haciendo la (U) bajo las voces de rápido del encargado de remojarnos, acto seguido a la compañía donde pasaríamos los días que en cuartel estuvimos.<br><br>En la compañía y a la hora de dormir se organizo una batalla campal donde las almohadas y los colchones volaban por los aires; después vino la calma y a descansar.<br>En el cuartel volví a pasar reconocimiento médico, donde también se me dio por bueno, así que a pasear por el cuartel a la espera de poder embarcar camino del Sahara.<br><br>La estancia en el cuartel fue larga y monótona, la comida no estando acostumbrado al rancho  no lo pase bien, gracias que disponía de algún dinero y aprovechando que unos legionarios tenían una cocina de campaña comía lo que ellos cocinaban. (callos con garbanzos).<br><br>El día 24 a las 7 de la mañana, saco de petate al hombro y en fila india, camino del puerto donde nos esperaba el barco mercante (Cuidad de Toledo) que nos llevaría al Sahara.<br><br>El barco disponía de cuatro bodegas donde nos alojaron en el suelo, con un cochón de paja. A mi me toco estar debajo de la trampilla de acceso a la bodega, donde tenía que salir el primero a cubierta y entrar el último, ya que por problemas de navegación muchos vomitaban y descargaban sus vómitos a la entrada de la bodega.<br><br>En el barco durante el día paseo de proa a popa, y gran parte de la noche, ya que bajar a la bodega era un riesgo.   <br>                                                          <br>Ya de noche y hasta que el sueño me rendía pasaba horas apoyado en la baranda de proa contemplando las estrellas y pensando cuando regresaría a mi casa.<br><br>La comida en el barco también fue un drama, puesto como ya comente antes no estando acostumbrado al rancho, pase dos día comiendo polvo de galletas que mi hermana me había dado para el viaje.<br><br> Llegamos a las costas del Sahara el día 26 bastante apartado de la playa y tras seleccionarnos por cajas desembarcamos, yo desembarque sobre las 12 h del medio día, primero dejar caer el equipaje a la barcaza anfibio que nos llevaría a la costa, segundo bajar por una escalinata estrecha y corta para después dejarte caer sobre la barcaza.<br><br>Ya en tierra y con siroco que daba miedo nos agruparon de nuevo por cajas de reclutas y a bordo de camiones Pegaso, nos llevaron al BIR Nº 1.<br><br>Como caso anecdótico comento que estando esperando el traslado al BIR, vi a un soldado marinero que cojeaba, le pregunte que le había pasado y me comento que dos días antes habían tenido un ataque y que le habían pegado un tiro en la pierna, (menos mal que fue una broma, pero si fue mi primera novatada.)<br><br>La parada en el BIR fue en el comedor donde nos hicieron rellenar un formulario diciendo que tal había sido el viaje desde tu ciudad natal hasta el Sahara, ya os podéis imaginar cual fue la respuesta.<br><br>Después de este evento pasamos a comer ahora sí que el menú fue de primera, primer plato ropa vieja, segundo bistec a la plancha  garrón de camello según comentaron los veteranos y de postre una naranja, ( todo exquisito.) (claro esta después te tantos días a dieta no podía ser menos)<br>Después de la comida nos mandaron a la compañía done fui destinado.<br>1ª compañía Barracón 13. ducha con agua salada y corte de pelo al (0).<br>De esta manera llegue al Sahara hasta el día 14 de Diciembre que me llevaron a Smara destinado a la Agrupación de Tropas Nómadas  Grupo Nomada 1º<br>Antonio Curpián Romero. 1969/70    A T N]]></content:encoded>
						                            <category domain="https://lamilienelsahara.net/community/relatos">Relatos</category>                        <dc:creator>Antonio Curpián Romero</dc:creator>
                        <guid isPermaLink="true">https://lamilienelsahara.net/community/relatos/asi-llegue-al-sahara-1969-70</guid>
                    </item>
				                    <item>
                        <title>EL PERRO SIN NOMBRE</title>
                        <link>https://lamilienelsahara.net/community/relatos/el-perro-sin-nombre</link>
                        <pubDate>Sat, 01 Nov 2014 09:35:58 +0000</pubDate>
                        <description><![CDATA[En Daora había cuatro perros el del Sargento un pastor alemán que dormía en su cuarto , una perrita   pequeña blanca de las de compañía muy cariñosa y yo parecía su único amo siempre detrás ...]]></description>
                        <content:encoded><![CDATA[En Daora había cuatro perros el del Sargento un pastor alemán que dormía en su cuarto , una perrita <br>  pequeña blanca de las de compañía muy cariñosa y yo parecía su único amo siempre detrás de mi,otro  <br>  de color negro y una perra de cabo 1º de Nómadas que siempre aparecía por allí:Todos tenían <br>  un nombre menos uno color canela tamaño grande y la cabeza parecida aun mastín , era bastante <br>  arisco y nadie le acariciaba, a veces aparecía con heridas y sangrando  pensábamos que se peleaba <br>  con chacales .<br>  Pues ese perro marginado era el que nos acompañaba de noche en las guardias y nunca se tumbaba <br>  siempre sentado y mirando al frente al menos ruido se ponía de pie y gruñía muy clásico en los perros<br>  guardianes.    Lo más sorprendente era que él se te acercaba y te daba con la cabeza como diciendo<br>  ahora que no nos ve nadie me puedes acariciar.<br>  Gracias a ese perro  para mi particularmente me hacia estar un poco más tranquilo..aquello para un <br>  solo centinela en medio de la nada era muy difícil acostumbrarse , siempre pegado a la pared, seria el instinto de conservación .  Hubo una persona que nos dijo los perros que no valgan para que los echáramos ..yo creo que todos valían para algo  además el costo era el sobrante de las comidas.]]></content:encoded>
						                            <category domain="https://lamilienelsahara.net/community/relatos">Relatos</category>                        <dc:creator>Francisco De Miguel</dc:creator>
                        <guid isPermaLink="true">https://lamilienelsahara.net/community/relatos/el-perro-sin-nombre</guid>
                    </item>
				                    <item>
                        <title>¿ Nos ha marcado el SAHARA ?</title>
                        <link>https://lamilienelsahara.net/community/relatos/nos-ha-marcado-el-sahara</link>
                        <pubDate>Mon, 01 Sep 2014 08:27:12 +0000</pubDate>
                        <description><![CDATA[José Guasch Cañas29 de agosto · Editado¿MARCA A LAS PERSONAS EL SAHARA?Mis amig@s Guillermina Puget,(Bellas Artes) y Mariano Planells (Periodista y sahariano),en un comentario a mi foto ante...]]></description>
                        <content:encoded><![CDATA[José Guasch Cañas<br>29 de agosto · Editado<br>¿MARCA A LAS PERSONAS EL SAHARA?<br>Mis amig@s Guillermina Puget,(Bellas Artes) y Mariano Planells (Periodista y sahariano),en un comentario a mi foto anterior,sobre el Sahara,dicen que,sin duda,me ha marcado.<br>Y es verdad,acentuado por mi entrada en saharamili.net, donde podéis encontrar relatos,anécdotas,opiniones,foros de todo tipo y miles de fotografías, y donde encontré un número considerable de buenos compañeros,muchos que habían estado destinados en la 2ª Cia del Bir,que fue para mi un honor mandar.<br><br>Según Henry Thessinger, "Ningún persona podrá entrar o salir de él ,sin haber cambiado. Llevará,por débil que sea esta. la impronta del desierto.<br>Tengo tres buenos ejemplos entre mis amigas: ¿Verdad,Cristina Llovet (llegó el Sahara recien nacida) , Elena Villangómez Marí (que lo ha visitado en repetidas ocasiones con su esposo,durante los últimos 20 años, e incluso tiene colgada una foto preciosa sobre la duna de Villa-Cisneros), Mar Canet (que estuvo en Villa con sus tios ) ,que a vosotras tambien,en mayor o menor grado,os ha quedado su impronta ?<br><br>Pues bien,mi entrada en facebook se debió a una petición de mi buen amigo, Fernando Fernando J. de la Cuesta ,que fue soldado en la 2ª Cia que mandaba en el BIR ,y que ha escrito tres novelas sobre el territorio:"Si yo supiera escribir ", "Campamento de la playa en el Sahara español " y " Cabalgando sobre el viento"dedicada a las Tropas Nómadas españolas. El motivo de mi entrada era estar en contacto con los soldados españoles que cumplieron su S.M. en esas tierras.Hoy el 50% de mis más de 500 amigos en face,son saharianos (soldados del Sahara)y el otro 50% mis amigos ibicencos de siempre,<br>Y ahora voy con mi buen amigo ,Mariano Mariano Planells:Es verdad que muchos de vosotros,llegabais al BIR, pasabais el periodo de reclutas y después de Jurar,ante la Bandera de España,del Tercio Don Juan de Austria III de la Legión,ibais destinados a Unidades del Aaiun tu,por ejemplo, a la 3ª Sección del Estado Mayor del Cuartel General,pero, por ello,no digáis que no estuvisteis en el Sahara.<br>Si estuvisteis,si sufristeis sirocos, si vivisteis al lado de,la emblemática, Saguia el Hamra,si atravesasteis las cadenas de dunas,que algunas veces hacían insoportable al BIR, si visteis lluvia de ranas ,si estuvisteis alejados de vuestra familia,novias y amigos,si apartados de toda clase de comodidades y diversiones y si,puedo atestiguarlo,cumplisteis con vuestro deber y con entera fidelidad a vuestros Mandos.<br>Por mi destino en el BIR,pude,con mis compañeros y de forma oficial,visitar muchos puestos del interior,pues entre dos periodos de reclutas,teníamos un mes para llevarlas a cabo. También estudiábamos ,sobre el terreno,temas tácticos sobre defensa de lugares claves,como Bucraa,Tah, Daora,Bojador,Cabeza de Playa etc...<br>Por otra parte,y ya en plan particular,tanto a mi mujer como a mi,nos gustaba más,preferíamos,recorre el territorio a quedarnos en casa los fines de semana.<br>Gracias a ello,pudimos visitar muchos lugares,que por su mayor desconocimiento cito,como Lemsit,Negritas,La Palangana,Sebja de Tah,..... y tener en casa más de 300 diapositivas. Estas salidas familiares,casi siempre eran acompañadas por compañeros y sus familias, Garcia Vieyra, Torres, Barber, Tte Coronel del BIR, Grávalos , Padrón, Sanz etc.<br>Tambien,en vuelo,pude sacar la carretera del Aaiun al BIR con su cadena de dunas.<br><br>Cuando visitábamos las jaimas de los nativos,las madres y los guayetes ,nos recibían contentísimos porque sabían que les llegaban caramelos y chocolatinas.<br>Por todo ello y con la idea de que podáis ver algunas de nuestras diapositivas,pasadas ya a papel fotográfico ,es por lo que entré en face y en el que sigo encantado,pues también disfruto con lo que vosotros colgáis .<br>Pero mi gran sorpresa ha sido que hay muchísimos amigos,sobre todo ibicencos,como es lógico, ,que, sin tener que ver nada con el Sahara,les encanta este tipo de fotografías y cualquier comentario que se haga sobre ÉL.      Les invito a que sigan LA MILI EN EL SAHARA.]]></content:encoded>
						                            <category domain="https://lamilienelsahara.net/community/relatos">Relatos</category>                        <dc:creator>Jose Guasch Cañas</dc:creator>
                        <guid isPermaLink="true">https://lamilienelsahara.net/community/relatos/nos-ha-marcado-el-sahara</guid>
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				                    <item>
                        <title>Mi llegada a Cabrerizas</title>
                        <link>https://lamilienelsahara.net/community/relatos/mi-llegada-a-cabrerizas</link>
                        <pubDate>Sun, 09 Mar 2014 18:24:13 +0000</pubDate>
                        <description><![CDATA[Tengo escrito el relato de mi paso por el Sahara. No lo publico porque es largo y estoy convencido que carece del interés para leerlo entero. Pero para seguir aportando contenido sahariano a...]]></description>
                        <content:encoded><![CDATA[Tengo escrito el relato de mi paso por el Sahara. No lo publico porque es largo y estoy convencido que carece del interés para leerlo entero. Pero para seguir aportando contenido sahariano a la Web, iré poniendo periódicamente algún que otro pasaje, sin orden establecido.<br><br><U>Mi llegada a Cabrerizas, finales de Junio del 1974</U><br><br>Un expectante centinela levanta la barrera para permitir la entrada a la columna de más de doscientos nuevos soldados. La ociosa guardia ha salido a curiosear el acontecimiento. Jamás el batallón, en este cuartel, ha recibido tantos soldados de un mismo remplazo. Cabrerizas ha dejado de ser un batallón de castigo y pasa a ser táctico. Según se comenta, seremos los encargados de la protección directa de Fosbucraa, la mina y la cinta transportadora que a lo largo de unos cien kilómetros transcurre desde Bucraa hasta la costa. <br><br>Formados en el centro del patio de armas,  observo que el perímetro  lo forma una construcción continua de planta baja, de paredes blancas y puertas y ventanas verdes. Parece ser que principalmente son los dormitorios.  Un monolito situado excéntricamente en el patio y, sobre él, el mástil con una deshilachada bandera que ondea ligeramente al suave viento del norte. Apenas media docena de soldados transitan por el patio con gesto curioso.<br><br> 	Un sargento del BIR que nos ha acompañado, hace la transferencia del “rebaño humano” a tres sargentos que, con la listas en la mano, van llamándonos por nombres y formando tres grupos, uno por Compañía. A mí me toca la 2ª y compruebo con satisfacción que a Fernando también.<br><br>El cabo furriel nos entrega mantas, sábanas y una funda nueva que tenemos que coser al colchón de espuma, colocarlo en la litera que nos han asignado y hacer la cama. No nos han dado ni hilo ni aguja, pero muchos lo llevamos encima y, sin mayores problemas y con técnica no muy depurada, cosemos la funda que será nuestra compañera de noches. Después nos permiten pulular por el patio de armas y resto de lugares comunes “abiertos al público”, los cuales se limitan, además del propio patio, a las letrinas y, cerca de ellas, descubrimos un relativamente amplio cuarto con  aseos y grifo, pero verificamos que de ellos no sale ninguna gota, quizás es que dan <br>el agua a horas determinadas. Mantenemos la esperanza de que dispondremos del líquido elemento para nuestra higiene.<br><br>A las 6 de la tarde, Fernando y yo estamos a la espera de que abran la cantina, cuando vemos entrar  un camión Pegaso “Comet” al patio de armas, cargado con un nutrido grupo de soldados, todos de pie en la caja descubierta. Según van saltando al suelo, veo que llevan la ropa muy sucia de polvo y cemento, las caras serias y el gesto cansado. Al pasar a nuestro lado, notamos que desprenden un fuerte olor a sudor. Uno bajito y enjuto, muy fibroso, se planta delante de nosotros y con vehemencia nos dice:<br><br>-¡Chavales!.. ¿Ya sabéis a donde habéis venido?... ¡Que nos os pase nada!... ¡ Por el día trabajaréis como esclavos construyendo un cuartel y por la noche haréis refuerzos y patrullas!... ¡Yo soy el “belloto”!  -Y bajando el tono y volumen, acaba diciendo:<br>-No os preocupéis por las ”pastillas”, acabamos tan cansados que no 	tenemos ganas hacerlas.<br><br>Un poco impactados y preocupados ante la posibilidad de formar parte de la brigada de trabajos, nos dirigimos a la cantina antes de que esta quede colapsada. Al entrar veo con alegría que a la derecha hay una humilde biblioteca y varias filas de pupitres.<br><br>Vamos familiarizándonos con el cuartel y pronto nos damos cuenta que aquello no es demasiado confortable, las letrinas solamente tienen cuatro o cinco “excusados”, en lo lavabos definitivamente no hay agua y, por lo que comentan los veteranos, no la habrá. Los dormitorios, son de reducidas medidas, para no más de treinta o cuarenta personas, pero sin embargo  lo ocuparemos más de cien, según he contado el número de camas. El milagro de hacer caber a tantos soldados,  consiste en montar alturas de literas de tres pisos y adosarlas en grupos de seis, dejando unos pasillos laterales de apenas  medio metro y, el central, de apenas un metro. El problema será cuando toquen diana, ya veremos cómo más de cien soldados se las ingenian para bajar de la litera, vestirse y salir al ritmo de turuta. A mí me ha tocado un tercer piso al fondo del dormitorio. Sin duda, el ambiente será cálido y con gran olor de humanidad...]]></content:encoded>
						                            <category domain="https://lamilienelsahara.net/community/relatos">Relatos</category>                        <dc:creator>Albert Marin Ausin</dc:creator>
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                    </item>
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                        <title>Llamada a banda</title>
                        <link>https://lamilienelsahara.net/community/relatos/llamada-a-banda</link>
                        <pubDate>Sun, 02 Feb 2014 19:51:47 +0000</pubDate>
                        <description><![CDATA[Sonó llamada a banda. El compañero de la litera de mi derecha se levantó. Era el jefe de la banda y primer corneta y se levantaba para tocar diana.La noche había pasado muy deprisa, mis párp...]]></description>
                        <content:encoded><![CDATA[Sonó llamada a banda. El compañero de la litera de mi derecha se levantó. Era el jefe de la banda y primer corneta y se levantaba para tocar diana.<br>La noche había pasado muy deprisa, mis párpados se negaban a abrirse. Con los ojos cerrados escuché atentamente. Los pasos del sargento se aproximaban. Llegó a la altura de mi litera, la antepenúltima, y se detuvo. Lo imaginé oteando a uno y otro lado buscando el más mínimo indicio de movimiento en las camas. El muy cabrón actuaba según unas directrices que nos había expuesto una y mil veces: Aquel que estuviera vestido antes de tocar diana tendría de “premio” la primera y tercera imaginarias de la noche siguiente. Y quien no estuviese vestido y en formación al terminar el toque le caerían manotazos y patadas como la que había enviado a un compañero a Canarias, al hospital, por haberle reventado una fístula anal. Cuando, después de más de un mes, regresó el compañero fue rebajado de todo servicio por las secuelas que le quedaron, pero el comportamiento de aquel sujeto con galones continuó siendo el mismo.<br>¡Dios, no puedo abrir los párpados! Calculo que el energúmeno estará por el centro del barracón, abro la taquilla con cuidado, cojo el pantalón Chester y me lo pongo dentro de la cama. Ahí viene otra vez, contengo la respiración y aprieto aun más los párpados. Vuelta a empezar. Cojo la camisa y me la pongo deprisa, abotonándola hasta donde la prudencia me deja. Subo la sábana hasta la cara, tapando todo el cuerpo. Los pasos se aproximan. Comienza el toque de diana y el sargento nos anima berreando a salir a formar. Dejo pasar un instante hasta que calculo, ¡malditos párpados!, que ya ha salido del barracón. Salto (más bien me “deposito” pues mi cama es la de abajo) al suelo y me pongo las nailas, cojo la gorra y, terminando de abrocharme la camisa y el pantalón, me uno a los que ya están en formación. Hoy he vuelto a librarme de coces y de imaginarias.<br>Pero no veo, mis párpados siguen cerrados. Oigo las voces, los últimos sones del toque de diana (¡qué bien toca mi tocayo, el pamplonica!), el silencio que se crea cuando el sargento habla.<br>Me estoy meando. A ver si acaba de largar y puedo llegar a las letrinas. Iré a las de abajo, están un poco más lejos pero suelen tener menos mierda acumulada.<br>¡Me meo! Logro abrir los ojos. Estoy en una cama grande, tengo mesilla y lamparita de noche y mi mujer está a mi lado. En cuatro pasos estoy en el baño y orino con satisfacción.<br>¡Maldita mili! Han pasado más de treinta años y sigue presente en mis sueños, aunque no tenga ninguna razón de ser, ningún vínculo ni de relación laboral, ni de amistad. Nada.<br>Es una isla oculta en mi mente que surge una y otra vez en mis sueños.<br>Miro el reloj, las cuatro de la madrugada, puedo seguir durmiendo]]></content:encoded>
						                            <category domain="https://lamilienelsahara.net/community/relatos">Relatos</category>                        <dc:creator>Manuel López Sanz</dc:creator>
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